tiempo al tiempo



Hice un pacto con el tiempo
para que no me llenara la cabeza de silencios


Porque no necesito saltar para estar vivo
y para volar me bastan las ideas


A cambio de las arrugas en las manos
de las rayas que bordean mis ojos
de las manchas en la piel
de esos dolores que
de vez en vez
se apoderan de mis articulaciones


Para compensar
le pedí al tiempo
que me conservara las ganas
que no me despojara de ilusiones
que no me arrebatara los sueños


Espero que cumpla
Tendré que darle tiempo al tiempo

Como maresía

El Teide desde La Gomera / JLH.

Salitre, soy de salitre
y como maresía me cuelo por tus orillas
serpenteo los arrecifes
me elevo sobre la arena que te cubre
para dejarme llover sobre el cardón
y empapar las hojas diminutas de la tabaiba.

Humedezco tus rocas
y me filtro en tus tierras
hasta acurrucarme en tus adentros.

Es por esto que soy salitre
salitre y arena
roca, cardón y tabaiba
tierra y marea.
Soy marea.
Soy isla.
Maresía.

tiempo



Siempre queda tiempo
espacio suficiente para dar un paso al frente
para dar marcha atrás y rectificar.

Momentos de reflexión y días de improvisación
minutos de dolor
horas de risas
segundos de gloria
meses de invierno e infierno.

Siempre queda tiempo.
Tiempo de recuperarse y volver a perderse
días de rocas
noches de nubes.


Tiempos pasados que nos acompañan hacia los que están por venir.
Madrugadas de insomnio y tardes de siesta.

Siempre queda tiempo.
Tiempo que perder.
Tiempo para ganar más tiempo.


(2001.
Esto lo escribí hace diez años.
Ha pasado tiempo.
Lo encontré al abrir viejas libretas en esta mañana ociosa de domingo.
Fue así que volvió a encontrar su momento).