Off

Una hora sin luces ni motores. Sesenta minutos sin el murmullo de televisores ni radios. Un rato desconectado de esta enRedina de Internet y sus aparatejos anexos. Una hora sin hacer ni recibir llamadas telefónicas, con los móviles apagados.

El planeta no sé si notará la diferencia. Yo seguro que lo voy a disfrutar. Y mucho.