silencio



Si por una vez cultivamos el silencio
el de la noche calentita bajo la seguridad de la manta

Si nos recreamos en la mirada sin palabras, 
ésa a la que una mueca le basta

Si aparcamos tanto ruido, tanta palabra
la distorsión de la sintaxis
el dije digo diego
el entendí, interpreté, creí…

Y si volvemos al silencio 
si concentramos el oído en la respiración
en el insistir de las olas
el correteo de hojas jugueteando con el viento
las burbujas que te envuelven bajo la marea

Si pruebo a callarme y, de pronto, te escucho
Si guardas silencio y me miras

de barro

Hay días que amanezco de barro
de barro empapado y deshecho


Días en los que tengo que esperar
a que salga el sol y me seque
a que se lleve la humedad de mis dudas
de mis miedos 


En los que debo rehacerme
amasarme
esforzarme para mantenerme erguido
para mirar al frente y sonreir