Rumbos

palmera

No sé si construir un barco o dejar que llegue la ola precisa,

la que me arrastre a mi destino.

 

Si sé lo que quiero y lo que no,

si tengo buena parte de los ingredientes,

de las herramientas…

Quizás deba ponerme manos a la obra

garabatear los sueños

diseñar la nave

echar por la borda los escombros

y colorear mis mapas.

 

Más tarde o más temprano

deberé levar anclas,

antes de que oleajes ajenos me alejen de mi tierra prometida.

 

 

(((Después de escribir esto, justo la madrugada siguiente soñé que me adentraba en el mar, en una playa. El agua estaba llena de peces pequeños,  muchísimos, que me hacían flotar y me arrastraban de un lado a otro hasta el pie de un acantilado donde rompían olas enormes. Intenté ponerme de pie, pero el fondo estaba cubierto de sebas -algas- altas y babosas. Justo cuando opté por nadar se me acercó un calabacín gigante, con forma de monstruo marino. Quise huir, pero iba a por mí. Cuando se me acercó demasiado, pretendí apartarlo de un manotazo, temiendo que fuera blandengue, como guisado… El estrépito del vaso de agua que cayó desde la mesa de noche me despertó sobresaltado. No sé, se me ocurre que las dos cosas podrían estar relacionadas))) .

Colecciones

caracolas

Tengo un verbo perdido

una palabra incompleta

un sueño atascado

un recuerdo repetido.

 

Colecciono derechos violados

necesidades no cubiertas

caprichos insistentes

obsesiones cotidianas.

 

Arrastro contradicciones compatibles

o no tanto

mentiras consensuadas

realidades inventadas.

 

Llevo teorías sesgadas para cuadricular mis abismos

un peso que me ancla

y no me deja descubrir

lo que porras haya al otro lado del viento.

tareas pendientes

Anoche me desperté de madrugada y me dio por arreglar el mundo. Me puse meticuloso y empecé por desmontarlo todo, pieza a pieza. Cuando sonó el despertador lo tenía aún patas arriba. Aunque estoy seguro de que esta mañana nadie notó la diferencia, yo me siento en la obligación de proseguir con la tarea pendiente. Así que los dejo, me voy a la cama, a intentar pillarle la lógica a tanto caos. Buenas noches.

fundamentalismos

Yo no sé a ustedes, pero a mí esto de la Semana Santa y, concretamente, las procesiones me dan mucho miedo. No, no es un trauma infantil ni nada parecido, no. Pensar que cualquiera de mis vecinos, el quiosquero, la doña de la venta, el joven que hace cola delante de mi en el supermercado, el camarero que me sirve el cortado…, poseídos por un fundamentalismo ancestral, se encapuchan, andan descalzos cargando esculturas por la calle, se flagelan en público… hace que un escalofrío me recorra la espalda. La ciudad se teletransporta a los años cincuenta, huele a dogmatismo por todas las esquinas.

Lo peor es que no puedo sacarme de la cabeza que los personajes que pueblan este oscuro decorado, con quienes convivo el resto del año, podrían convertirse fácilmente en carne de fascismo, en brazo ejecutor de cualquier intentona autoritaria, quien delate, quien toque a tu puerta cualquier madrugada, quien te haga desaparecer por no seguir el ritual, quien te cubra de cal…

maneras de morir

DSC_0282

Acolchar los días para que no arañen
atrincherarse en rutinas, bombardear sorpresas
mantener distancias para que nada huela
ni sude
ni ronche

Amputarse alas previniendo caídas
mantenerse insomnes eludiendo sueños
esquivar el vértigo con rascacielos de verdades
rellenar de mantras el abismo

desvivir muriendo
morir desviviendo

latir al son de un triste
aburrido
procedimiento administrativo

Desvivir

rutinas inciertas

Punta del Hidalgo, Tenerife

Los días se encadenan

y sabes que tras los inviernos

florecen primaveras y calurosos veranos

 

Todo tiene su ritmo

cada proceso, su tiempo

Pero nada es simétrico

No hay copias exactas, repeticiones

Siempre hay un lugar para la sorpresa

 

Todo puede ser

o no ser

 

Solo cabe no esperar

desactivar las expectativas

Aún sabiendo que algo vendrá

nada quedará para siempre

todo se volatiliza

 

El abismo de la rutina