Jeroglífico

Este señor tiene tremenda afición por querellarse contra todo el que se mueva a ritmo diferente al que él marca. Incluso contra quienes, en el ejercicio de su profesión, hablan de sus bailes.

Sé que no me leerá. Ni siquiera sospecha que existo. No soy más que un ciudadano, una categoría vacante en su imaginario, en su infrarrealidad de enredos palaciegos y otras traiciones. Pero no ando yo para jugármela por mis opiniones sobre el caciquismo, la arrogancia y la honradez de los responsables políticos de estas ínsulas.

Así que lo mejor será que ustedes solitos descifren el jeroglífico. La pregunta: ¿Qué tienen en común Andrés Calamaro y el Vice de Canarias?

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