sonidos de Tokio

A la nueva película de Coixet le sobra la voz en off del narrador. El auto-doblaje de Sergi López es pésimo. Y algunos diálogos quedarían mejor en silencios.

Dicho esto, aclaro que no me disgustó.

Me encantaron la protagonista y el técnico de sonido. Especialmente, su relación: dos solitarios asociales que se reúnen para compartir silencios y sonidos.

La estética, también. Los encuadres y el ritmo de las imágenes. Algunas de las localizaciones son fantásticas. El hotel es genial. La banda sonora tiene su gracia, así como esas terapias en espacios públicos por los que deambulan los protagonistas.

Ya he contado demasiado. Mejor la ven, la digieren y me dicen.

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