como la vida misma

 

Dando vueltas

y más vueltas

a las mismas cosas

siempre igual

trillando las mismas ideas

preguntas

miedos

respuestas

rutinas

creyendo que basta con seguir adelante

que andar será suficiente para que todo cambie

sin arriesgar

sin echar por otros caminos

sin adentrarse en la maleza

aterrados ante la posibilidad de perdernos

dando vueltas y más vueltas

familia burbuja

ventanas 2

La familia burbuja habita una casa de ventanas clausuradas. Tan solo una ranura de luz, rara vez, se cuela por alguna rendija. Estudios de piano que se repiten, de error a error para volver a empezar, forman el único sonido que trasciende al exterior.

La familia sale de su gran burbuja a bordo de otras más pequeñas, vehículos de alta gama que llevan a los chicos a la burbuja del colegio de pago, al despacho de Papá burbuja, al centro comercial, al club social.

La familia burbuja lee periódicos jabonosos que perfuman la realidad. Esos que los domingos se promocionan regalando gafas bien oscuras, para evitar que la miseria, ésa maloliente, les deslumbre.

Papá burbuja echa pestes de sus empleados, que deambulan descalzos y desnudos por el mundo real. Los chicos hacen suya la desconfianza, ojeando la vida desde el otro lado del cristal.

efecto primavera

enfrenta2

El ‘efecto primavera’. ¿No lo notan? Está ahí, en el aire. En las miradas de la gente. En las palabras que ahora sí decimos, en los silencios espesos. En los bucles infinitos, en los enroques y trincheras. Supuran heridas viejas, acalladas desde el último otoño. Todo brota. No solo pétalos y alergias. La vida sigue.

anuncio estival

pies

Las cucarachas avanzan

acera arriba

anunciando el verano

Pronto los mosquitos revolotearán

las madrugadas de tu cuarto

intimidantes

Te sentirás indefensa

en tu acalorada desnudez

A las horas de las comidas llegarán

puntuales

todas las moscas

de colores repugnantes

frotando sus patas sobre tu almuerzo

Huirás

desearás correr

Los montes estarán ardiendo

inhabitables

Las playas

repletas de kinkis, bugueros, tatuados y ruido

mucho ruido

Desearás construir un paraíso

un silencioso y fresco zulo

donde asfixiarte en la intimidad.

La culpa fue de Bukowski (1).
Que nadie se confunda, no es más que un juego, amo el verano.

abismos a medida

horizonte

Construyo abismos a medida

y regalo mil razones para saltar.

 

Aireo sueños olvidados

refresco recuerdos gratos

Trituro eslóganes y uniformes

deconstruyo bucles y espirales

aminoro el frío del destierro.

 

Invento  excusas

diseño laberintos para perderse,

entretenidos,

donde volverse a encontrar.

 

Derrumbo murallas

agito quietudes

te saco del quicio de tus miedos

para volar o caer

para volver a crear.

intentos

ventana

Es cierto. Es más que probable que todo sea mentira, que no valga la pena. Después de tanto fracaso, el siguiente intento apunta a ser un batacazo más. Nuevos esfuerzos y fatigas podrán sumarse a la larga lista de nuestras frustraciones.

No, no tengo las respuestas. Mucho menos la ruta ni el plan. Ni siquiera conozco el destino. Y aunque los llevara conmigo, me faltaría la arrogancia, la persuasión necesaria para imponerlos, arrastrarles a mi criterio.

Pero, ¿qué hacer? ¿Acaso sería mejor permanecer inmóviles, observar como regresa la carcoma a convertirnos en arena?