se busca

Ando buscando a mi perspectiva. No sé dónde porras la dejé olvidada. Me costó décadas construirla para, mira tú, perderla en un plisplás. Quizás se fue con otro. O se hartó de tanto matizarla, tiquismiquis que es uno. Si la encuentras, avísame, porfa. Aunque, si te resulta útil, no dudes en usarla. No me importa. Siempre nos relacionamos sin ataduras. Solo quiero saber si está bien. Recompensaré. No sé cómo ni con qué, pero recompensaré. Gracias de antemano.

anhelos

amores sin nombres
abrazos sin miedos
calor sin precio
miradas brillantes

paseos sin rumbo
sexo sin prisas
saltos sin vértigo
amaneceres y risas

compañías sin hipotecas
conversas sin censuras
sentir sin peros
soñar sin planes

La dimisión en bloque de las taxonomías
hartas de su inutilidad
deciden inmolarse en público

en portada

Siempre quiso ser portada de la prensa local. Lo intentó por todos los medios pero no hubo manera.

Era un tipo oscuro, airado por la indiferencia, la ceguera ajena, incapaces de reconocerle sus muchos valores y capacidades.

El vecindario no se percató. Su vida seguía siendo gris pero, de pronto, se le había dibujado una sonrisa.

Ocurrió en su casa una noche. Entraron y la destrozaron toda. A él lo mataron de un solo golpe, después lo descuartizaron con saña, salpicándolo todo de vísceras.

Hicieron un buen trabajo. Ocurrió tal y como lo había encargado.

No se conformaba con ser titular de un día. Quería que hablaran de él, al menos, una semana. Con reportaje en el dominical incluido.

cosas de montañas

lectora
Cuentan de ella que fue una roca orgullosa
la más alta y retratada
donde todos los humanos querían trepar
pero solo unos pocos lo conseguían

Dicen de ella que, durante siglos
soportó tormentas
nevadas
y temblores
que la fueron desgastando
hasta que aquel rayo maldito la partiera en pedazos
en tantos
los suficientes para que rompiera su equilibrio
y cayera
ladera abajo
triturándose aún más

Así fue como llegó hasta la orilla
donde la marea culminó el trabajo de la erosión

Hoy acaricia la espuma
ola va
ola viene
y dibuja las huellas de quienes andan por su playa
se convierte en castillos
en bolas lanzaderas de juegos infantiles

Y se le ve especialmente feliz
cuando, de noche
brillan las estrellas
sobre su panza arenosa
humedecida por la última ola.

alturas

escalera

Desde lo alto de una escalera

a la gente se la ve pequeña.

.

Si te columpias fuerte

te parecerá que la vida no salpica

a ti no

solo al resto

.

Si no atraviesas el espejismo

ni te miras los pies de barro

la vida no va contigo

hasta creerás en el destino y el azar

como únicos motores del mundo

de la humanidad

del universo

.

Desde el exterior del laberinto

se ve muy clara la salida

.

Si todo te vino resuelto

argumentarás que los problemas no existen

.

Desde lo alto del columpio

teorizarás sobre el vaivén y el devenir

sin ensuciarte los zapatos

.

Te costará ver que tus cadenas también se oxidan