Ando buscando a mi perspectiva. No sé dónde porras la dejé olvidada. Me costó décadas construirla para, mira tú, perderla en un plisplás. Quizás se fue con otro. O se hartó de tanto matizarla, tiquismiquis que es uno. Si la encuentras, avísame, porfa. Aunque, si te resulta útil, no dudes en usarla. No me importa. Siempre nos relacionamos sin ataduras. Solo quiero saber si está bien. Recompensaré. No sé cómo ni con qué, pero recompensaré. Gracias de antemano.
ideas
anhelos
amores sin nombres
abrazos sin miedos
calor sin precio
miradas brillantes
paseos sin rumbo
sexo sin prisas
saltos sin vértigo
amaneceres y risas
compañías sin hipotecas
conversas sin censuras
sentir sin peros
soñar sin planes
La dimisión en bloque de las taxonomías
hartas de su inutilidad
deciden inmolarse en público
de amores y declaraciones
Ella dijo que me dejaría desordenar su biblioteca.
Yo pensé: qué forma tan linda de decir te quiero.
en portada
Siempre quiso ser portada de la prensa local. Lo intentó por todos los medios pero no hubo manera.
Era un tipo oscuro, airado por la indiferencia, la ceguera ajena, incapaces de reconocerle sus muchos valores y capacidades.
El vecindario no se percató. Su vida seguía siendo gris pero, de pronto, se le había dibujado una sonrisa.
Ocurrió en su casa una noche. Entraron y la destrozaron toda. A él lo mataron de un solo golpe, después lo descuartizaron con saña, salpicándolo todo de vísceras.
Hicieron un buen trabajo. Ocurrió tal y como lo había encargado.
No se conformaba con ser titular de un día. Quería que hablaran de él, al menos, una semana. Con reportaje en el dominical incluido.
quiso ser un libro
Cuando la vio leer, quiso ser libro, que lo estrujara entre las manos y lo acercara con curiosidad a su nariz, que lo escrudriñara con sus ojos gigantes, sentir el vértigo de caerse dentro mientras pasearan por sus renglones. Quiso sentir su aliento, deleitarse en sus muecas, en el mordisqueo de sus labios al concentrarse y disfrutar.
cosas de montañas

Cuentan de ella que fue una roca orgullosa
la más alta y retratada
donde todos los humanos querían trepar
pero solo unos pocos lo conseguían
Dicen de ella que, durante siglos
soportó tormentas
nevadas
y temblores
que la fueron desgastando
hasta que aquel rayo maldito la partiera en pedazos
en tantos
los suficientes para que rompiera su equilibrio
y cayera
ladera abajo
triturándose aún más
Así fue como llegó hasta la orilla
donde la marea culminó el trabajo de la erosión
Hoy acaricia la espuma
ola va
ola viene
y dibuja las huellas de quienes andan por su playa
se convierte en castillos
en bolas lanzaderas de juegos infantiles
Y se le ve especialmente feliz
cuando, de noche
brillan las estrellas
sobre su panza arenosa
humedecida por la última ola.
alturas
Desde lo alto de una escalera
a la gente se la ve pequeña.
.
Si te columpias fuerte
te parecerá que la vida no salpica
a ti no
solo al resto
.
Si no atraviesas el espejismo
ni te miras los pies de barro
la vida no va contigo
hasta creerás en el destino y el azar
como únicos motores del mundo
de la humanidad
del universo
.
Desde el exterior del laberinto
se ve muy clara la salida
.
Si todo te vino resuelto
argumentarás que los problemas no existen
.
Desde lo alto del columpio
teorizarás sobre el vaivén y el devenir
sin ensuciarte los zapatos
.
Te costará ver que tus cadenas también se oxidan
