Pronunció la palabra mágica,“ERE”, y mandó a todas las candidatas a hadas madrinas a engrosar las filas del ejército de paradas. Proclamó la república y alzó alambradas para protegerse de cualquier arrogante salvapatrias, de los corsés de las vidas ajenas… Abrió las puertas del campo a los ratones. Convirtió las calabazas en calabazas, aprovechando para experimentar mil recetas de truchas, purés y otros sabrosos inventos. Redescubrió el placer de andar descalzo. Les dejó las camas sin hacer y la ropa sin lavar ni planchar. Que cada cual sacuda sus migas y diseñe sus cartografías. Deambuló por las calles disfrutando de las gentes y la brisa, hasta sentir el rocío de las madrugadas en sus mejillas, renegando del miedo a la medianoche.
pájaros
Sin saber porqué ni de donde venía, sin ni siquiera preguntármelo, entré en una habitación blanca de techos altos que estaba llena de jaulas abiertas. En su interior, decenas de pájaros muertos. Los animales se habían dejado morir porque nadie los había atendido.
Estaban firmes en sus barras, con aparente dignidad, casi orgullosos de su inmóvil constancia, de su negación a salir a buscar su propio sustento.
Algunos tenían las plumas electrificadas, como pelos de puntas de mil colores. Otros, oscurecidos, parecían carbonizados.
No recuerdo el olor, pero sí que todo estaba lleno de excrementos.
Intenté dar de comer a algunos. Me costaba creer que se mantuvieran erguidos después de muertos.
Por fin uno pareció reaccionar. Débil pero se movía.
Intentaba retenerlo en la vida cuando escuché unas voces. Pensé que procedían de otros cuartos de la casa blanca de techos altos. Pronto entendí que venían de fuera de mi sueño y, con ellas, salí de él.
el abrazo
Se dejó dormir enroscado en el abrazo que jamás recibió. Acurrucado a un cuerpo ausente, se permitió soñar que lo soñaba. Y hasta se atrevió a despertar envuelto en él, donde nunca estuvo.
Imagen de Haruhiko Kawaguchi.
literal
cuerpo de pez
Vuelvo al agua y la sal
a la ingravidez de la marea
en el atardecer de un nuevo verano
La espiral me devuelve
al niño de cuerpo de pez
que juega a incorporarse al empuje de la ola
Me trae la ilusión de la orilla
el revolcón fresco de la espuma rota
Vuelvo al agua y la sal
a la ingravidez del verano
a dejarme mecer
flotando entre las calmas
al cosquilleo de la arena bajo los pies
al brillo de las piedras mojadas
Vuelvo al salitre
al silencio del rompiente
a la cabeza sin palabras
Vuelvo al agua y la sal
Aunque ésta sea otra tarde
de cualquier otro verano.
batallas
Acecha
a la espera de un silencio oportuno
Se cuela
y pronto se hace fuerte
enturbiando
una a una
todas las ideas
Refuerza las murallas
y despierta el vértigo
Agarrota el cuello
seca la garganta
y avanza con púas por la espalda
Difumina los caminos
les borra los destinos
Congela el aliento
entumece las piernas
derriba las manos
secuestra el aire
Abandera el sinsentido
y enaltece la rendición
Pero basta una mueca
una imagen
un sueño
para recuperar todo
el empuje, los puentes, la intuición
con que derrumbar murallas, sortear abismos, inventar caminos
Porque ni siquiera el miedo
tampoco él
es invencible.
infoxicado
Sabía cuales eran las buenas semillas
las mejores variedades
las cualidades necesarias de la tierra.
Sabía como debía arar
como y cuando plantar
la frecuencia de riego apropiada.
Tenía amplios conocimientos sobre el control de plagas
aprendió a combatir las epidemias
los productos químicos para cada ocasión
las actuaciones biológicas adecuadas.
Calculó cuanto tardaría en madurar el fruto
Conocía la fecha y las técnicas de recolección.
Disponía de amplios conocimientos sobre empaquetado y distribución.
Contaba con toda la información pertinente
y la actualizaba constantemente.
Así que se sentó con su ordenador junto a la huerta
y compartió en ingeniosos tweets
sus críticas a la mala hierba.





