se busca

Ando buscando a mi perspectiva. No sé dónde porras la dejé olvidada. Me costó décadas construirla para, mira tú, perderla en un plisplás. Quizás se fue con otro. O se hartó de tanto matizarla, tiquismiquis que es uno. Si la encuentras, avísame, porfa. Aunque, si te resulta útil, no dudes en usarla. No me importa. Siempre nos relacionamos sin ataduras. Solo quiero saber si está bien. Recompensaré. No sé cómo ni con qué, pero recompensaré. Gracias de antemano.

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historias de frenopático

En la misma planta donde convive un  hombre que traga cuchillos y cucharas con otro que llegó hablando un dialecto árabe que ni él había escuchado jamás, en el pasillo donde un joven echa broncas a los dioses por permitir tanta corrupción política y económica, en esa zona del centro sanitario donde está el tradicional Napoleón, vive también un anciano que saluda a las mujeres cantando el cara al sol con la derecha en alto, al que no se puede interrumpir porque vuelve a empezar hasta llegar a la última nota y, acto seguido, las llama putas y guarras con el mayor de sus desprecios.

En ese lugar hay un hombre que cree ser Franco y cada mañana, puntual, manda fusilar a todo el personal sanitario. En el mismo espacio, un joven se siente miliciano republicano. Cuando los dos se cruzan, se hace el silencio en la planta y algunos internos se pasan el índice por el cuello… La sangre se hiela.

Algo me dice que este país no ha pasado página.

en portada

Siempre quiso ser portada de la prensa local. Lo intentó por todos los medios pero no hubo manera.

Era un tipo oscuro, airado por la indiferencia, la ceguera ajena, incapaces de reconocerle sus muchos valores y capacidades.

El vecindario no se percató. Su vida seguía siendo gris pero, de pronto, se le había dibujado una sonrisa.

Ocurrió en su casa una noche. Entraron y la destrozaron toda. A él lo mataron de un solo golpe, después lo descuartizaron con saña, salpicándolo todo de vísceras.

Hicieron un buen trabajo. Ocurrió tal y como lo había encargado.

No se conformaba con ser titular de un día. Quería que hablaran de él, al menos, una semana. Con reportaje en el dominical incluido.

cosas de montañas

lectora
Cuentan de ella que fue una roca orgullosa
la más alta y retratada
donde todos los humanos querían trepar
pero solo unos pocos lo conseguían

Dicen de ella que, durante siglos
soportó tormentas
nevadas
y temblores
que la fueron desgastando
hasta que aquel rayo maldito la partiera en pedazos
en tantos
los suficientes para que rompiera su equilibrio
y cayera
ladera abajo
triturándose aún más

Así fue como llegó hasta la orilla
donde la marea culminó el trabajo de la erosión

Hoy acaricia la espuma
ola va
ola viene
y dibuja las huellas de quienes andan por su playa
se convierte en castillos
en bolas lanzaderas de juegos infantiles

Y se le ve especialmente feliz
cuando, de noche
brillan las estrellas
sobre su panza arenosa
humedecida por la última ola.