Despertó Se despertó el gigante azul. Sentí cómo se frotaba en mi barriga. Y sigue aquí, cubriéndome con ese cosquilleo suave que me provoca su piel esponjosa cada vez que se revuelve y juguetea. Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Me gusta Cargando... Relacionado