Sonriente


Lo vi este fin de semana varias veces. Aparecía y desaparecía, por casualidad. Cruzaba las calles en zigzag. Entre la multitud acalorada, de trajes planchados y rostros tensos. Su gesto feliz, sonriente, rompía el ritmo de vértigo, con sus pies descalzos y sus harapos mugrientos.

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