Sonriente


Lo vi este fin de semana varias veces. Aparecía y desaparecía, por casualidad. Cruzaba las calles en zigzag. Entre la multitud acalorada, de trajes planchados y rostros tensos. Su gesto feliz, sonriente, rompía el ritmo de vértigo, con sus pies descalzos y sus harapos mugrientos.

2 comentarios en “Sonriente

  1. Es cierto que estar descalzo de niño daba felicidad…no sé si mis pies están vencidos o aburguesados, pero ya no aguantan como antes en contacto con el suelo. Lo recienten. Recuerdo de niña trepar los árboles descalza. Conocer sus cortezas por el tacto. Me gustaba mucho el guayabo…siempre estaba fresquito.

    Un beso, Javier. Otro para S.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s